[Mundial U20] ¿Jugamos Tetris?

Los fanáticos del voleibol somos afortunados a la hora de obtener estadísticas ya que la FIVB tiene un sistema que genera reportes sencillos de los encuentros para la prensa y el público en general, el VIS (Volleyball Information System), gracias a esto podemos enterarnos de cosas básicas como las mayores anotadoras o los mejores equipos por fundamento; también podemos ver la formación y la rotación de los equipos en cada juego y lo más divertido es que el reporte P2 (Reporte de prensa post encuentro) nos presenta la rotación y formación de una manera entretenida, con cuadraditos, parecidos a un juego de Tetris.

Reporte P2 del encuentro final del Campeonato Mundial Japón 2018 entre Serbia e Italia

Como podemos apreciar en la imagen, los cuadrados negros nos indican que la deportista fue titular en el set y el número nos dice en que rotación comenzó la jugadora, los cuadrados blancos nos indican las suplentes y el número señaliza el dorsal de la jugadora que reemplazó en el set, formándose una figura que se asemeja a un ‘pixelart’ o a un Tetris bien jugado.

Es normal ver que un equipo tenga uno que otro cambio durante el encuentro, una jugadora que no dio la talla y fue sacada del encuentro o quizá una lesión hizo que tenga que ser reemplazada de emergencia, sin embargo revisando los P2 de Perú, en especial de los encuentros que perdió, vemos que si se asemeja a un tetris, pero a la parte en la que ya está todo perdido por no encontrar el sentido.

Evaluemos los últimos cuatro encuentros de la selección U20:

De los últimos cuatro encuentros, los dos que fueron derrota muestran que Perú cambio no solo de formación sino también de rotación en todos los sets, es decir, nunca tuvo dos sets en los que jugara igual, no hay una titularidad real entre las jugadoras y hasta podría revelar una falta de identidad en el juego peruano pues, ¿si nunca juegas de la misma manera, como avanzas como equipo?

Perú vs México U20 – Foto: FIVB

¿Por qué la formación y la rotación son tan importantes?

Primero hay que entender cual es la diferencia entre ambos, la rotación es la posición en la que cada deportista está colocada al inicio del set por el entrenador, no cambia durante todo el parcial, y generalmente (99 de 100 veces) se ordena de la siguiente manera:

1. Armadora, 2. Punta (principal), 3. Central (bloqueadora), 4. Opuesta, 5. Punta (secundaria), 6. Central (ofensiva).

La formación por otro lado es como llenas los espacios con cada una de tus jugadoras, es decir, como va a jugar tu equipo y cuales van a ser las combinaciones de juego que ejecuten. Las dos deportistas que estén junto a la armadora (la punta principal y la central ofensiva) tendrán más responsabilidad en la net pues son las que pasarán más tiempo con solo dos atacantes en la red, también la defensa y recepción de esta punta deberá ser más precisa pues la armadora estará abajo en la rotación con ella y tendrá más dificultad de jugar cerca a la net.

Si un equipo no sabe cuales son las combinaciones de juego que tiene en cada rotación y tiene una formación que cambia con cada set de acuerdo a lo que dice el entrenador está condenado a jugar sin identidad, a pasar la pelota, a hacer el punto sin más estrategia para ganar que, bueno, ganar el punto o forzar el error.

Para explicarlo mejor tomemos de ejemplo el encuentro contra Argentina:

En ninguno de los tres sets comenzó la misma combinación de centrales, Rivera y Montes en el primero, Montes y Montalbetti en el segundo y Montalbetti y Rivera en el tercero.

¿Por qué importa tanto?

Porque no solo se está cambiando la forma de jugar de las centrales sino de todo el equipo, la central que comienza en 6 (junto a la armadora) tendrá más responsabilidad de ataque ya que no estará con la opuesta adelante, es decir, tendrá que ejecutar más jugadas ofensiva y probablemente más ‘cojas’, ya que al no tener la opuesta atrás, el ataque por dos tiene que salir de la central.

Si la central ofensiva es cambiada en cada uno de los sets entonces y no ha entrenado para estar en la posición deja en desventaja de ataque a la punta que la acompaña, en este caso Kiara Montes, la opción es salir con el zaguero de la opuesta Vigil o la punta Arciniega, pero ambas fueron también cambiadas de rotación, efectivamente sobrecargando el ataque por la punta, solucionándole la vida a Argentina para ganarnos por 3-0.

Imagen relacionada
Final masculina de Londres 2012, Foto: FIVB – COI

¿Está mal cambiar de formación?

No. Cambiar de formación o de rotación es parte del juego, muchos entrenadores lo hacen incluso en finales olímpicas, recordemos que en la gran final masculina de Londres 2012, Rusia comenzó con Dmitry Muserskiy de central y Maxim Mihaylov de opuesto, tras perder los dos primeros sets el entrenador puso a Muserskiy de opuesto y Mihaylov de punta y termina ganando el oro 3-2. Cuba es otro buen ejemplo pues por cada torneo rota la posición de cada deportista, para enseñarle como juega su compañera en esa posición y viendo si le queda mejor.

Lo que está mal es cambiar la formación tanto que tu equipo no juegue dos sets de la misma manera, es verdad que todo voleibolista debe dominar todos los fundamentos y no debe temer a presentarse en una formación que quizá no domine, pero los cambios exagerados y falta de orden pueden hacer que no termine de especializarse en una función, y por tanto quedarse estancado en el proceso de crecimiento.

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