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¿Y la recepción para cuándo?

«Una recepción perfecta es aquella que le llega al armador con comodidad, dentro de su zona de juego, con una buena parábola para acomodarse sin problemas y el control suficiente para usar todas sus combinaciones de ataque».

Así es como un Instructor FIVB me presentó hace 6 años a este fundamento, que para ajenos y conocidos, es uno de los más importantes en el vóleibol.

Parece mentira, pero es cuando entiendes este concepto que te das cuenta lo importante que es ‘la rece’. Todo entrenador tiene un estilo de juego, y este estilo se expresa en gran parte en el K1, ¿qué es esto?, es la combinación de los tres fundamentos que responden al servicio, es decir, la recepción, el armado y el ataque. Aquí es donde se expresa la visión de un entrenador para el equipo pues así parten las jugadas y las combinaciones que no se pueden realizar si no hay una buena recepción. Como bien dijo Saori Kimura en el Mundial del 2010, «equipo que recibe no pierde».

Saori Kimura en Rio 2016: Foto FIVB.

¿Qué tan importante es la recepción a nivel mundial?, Recuerdo haber visto el último día de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, Brasil después de una mala campaña lograba hacerse con su segundo oro consecutivo, después de esto se nombró a las mejores jugadoras del torneo y Sheilla Castro fue premiada como el mejor servicio de los juegos. Sheilla es una de las mejores sacadoras del mundo pero debo admitir que no recordaba ningún ‘ace’ de su parte, revisando las estadísticas, Castro ganó el premio con solo 10 servicios ace, la recepción en el torneo fue tan precisa que el mejor saque del torneo solo pudo anotar 10 puntos directos.

Durante este torneo la recepción colectiva de las deportistas olímpicas llegó a picos de 96% de éxito durante los primeros encuentros, y la mejor receptora, Fe Garay, logró el premio con más de 80% de éxito en recepción. En el último World Grand Prix en el 2017, Monica de Genaro, libero de Italia, fue la mejor con más de 70%. ¿Qué ocurre en Perú?, pues veamos un comparativo de los análisis estadísticos de los torneos. Mientras que las 10 mejores receptoras de los JJOO no bajan del 70% de éxito, solo una deportista peruana en la LNSV llega por encima del 50%, es decir, más de la mitad de las jugadas se hacen con recepciones negativas.

Es en estas competencias internacionales donde vemos que el nivel de recepción está muy por debajo de lo necesario para poder pensar en tener un equipo de alto nivel.

¿Dónde está el problema?

Querer encontrar una razón especifica es muy difícil, pero mucha de la problemática puede ser atribuida a una regla no escrita del voleibol. «Si una jugadora pega bien, se le puede perdonar que no reciba perfectamente’. Es normal en todo el mundo que una atacante con gran potencia no tenga la misma responsabilidad de recepción que una punta que no pega tan duro, pasa aquí en Perú como pasa en China.

Una jugadora con gran potencial de ataque tiene el perdón divino de no recibir bien, quién no ha escuchado una de las siguientes frases para justificar la falta de capacidad de pase de una punta-receptora:
-ella misma lo arregla-,
-la pelota está arriba, es suficiente-,
-que la pelota no caiga, la armadora se encarga-
-cubranla para que pueda atacar-.

No me malinterpreten, esto puede funcionar bien, pero solo cuando las jugadoras se enfrentan a equipos que tienen su mismo nivel o menos, pues su ataque será formidable, pero ¿qué ocurre cuando esta deportista tiene que jugar en el extranjero, o con la selección de Perú?, el nivel de ataque de la LNSV está muy por debajo del promedio mundial, así que cuando esta atleta juegue lejos de nuestro país, su ataque ya no va a ser poderoso, va a ser normal, sin mucho ruido, y se le exigirá que compense con su trabajo de recepción, justamente el fundamento que no desarrolló aquí, por que se le daba el pase ya que pegaba duro.

Ángela Leyva fue la mejor receptora de la Copa Final Four U20 de 2015 con 45% de éxito.

El problema va directamente a las puntas-receptoras pues nuestras libero si cuentan con un buen nivel de recepción, incluso Susan Egoavil, libero peruana, fue la mejor receptora durante 8 fechas de la Copa Mundo 2015, pero este hecho de perdonarle a las buenas atacantes el pase, puede haber generado que muchas de nuestras jugadoras de la nueva generación (Nacimiento 1994-2002) no completen su formación en el fundamento.

Un gran ejemplo lo tenemos en Ángela Leyva, sin duda la mejor jugadora de Perú de la era moderna, pasó por una de las mejores ligas del mundo, la SuperLiga de Brasil, y terminó su participación fuera de la cancha pues, como lo dijo la bicampeona olímpica Fabi, «Ángela tiene el brazo pesado, pero sin trabajo de pase es muy difícil mantenerla en la cancha».

Justamente son las puntas que han tenido ya un pase por el extranjero nuestras mejores cartas en recepción, Karla Ortiz y Carla Rueda después de sus temporadas por Europa regresaron con un alto nivel en el fundamento, y no tenemos que mencionar el espectacular trabajo de recepción que mostró Milagros Moy después de sus temporadas en Italia.

¿Y la recepción para cuando? Hemos comenzado un nuevo proceso con miras a una clasificación olímpica, pero para poder ser parte de los equipos que se dan el lujo de llamarse «olímpicos», debemos estar al nivel, y uno de los fundamentos en los que quedamos atrás es la recepción, es fundamental un trabajo sistemático para que todas nuestras deportistas, especialmente las puntas, dominen este fundamento y no solo las libero o las atacantes con baja estatura.

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